Pesticidas
Los cultivadores del estado de Washington trabajan de forma continua para reducir el uso de pesticidas. Como otros agricultores en todo el país, quienes mantienen huertos tratan de controlar el daño por las plagas trabajando con la naturaleza, en vez de hacerlo en contra. Los cultivadores dependen cada vez más de los enemigos naturales de las plagas, las variedades resistentes, el monitoreo, las prácticas culturales y otros métodos para minimizar la necesidad de agroquímicos como los pesticidas. El campo del control de plagas podría ofrecer pronto otras alternativas a los pesticidas. Mientras tanto, los cultivadores y fumigadores han aumentado su conciencia respecto a las cuestiones ambientales y de seguridad.
Los pesticidas actuales permanecen menos tiempo en el ambiente, son eficaces en menores cantidades y se aplican con mucha mayor precisión que aquellos utilizados en el pasado. La ciencia ha desarrollado pesticidas que matan insectos dañinos al tiempo que permiten la supervivencia de los insectos benéficos.
Los cultivadores utilizan modelos de los ciclos de vida de las plagas y enfermedades para determinar el mejor momento para fumigar de modo que los químicos necesarios se utilicen con eficiencia.
El uso de pesticidas está estrictamente regulado por las leyes federales y estatales. Dos agencias federales regulan la seguridad y el uso de los pesticidas. Estados Unidos La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (U.S. Environmental Protection Agency o EPA) determina los tipos de agroquímicos y la manera en la que pueden utilizarse. Las normas de la EPA, establecidas mediante un complejo sistema de revisión, ayudan a mantener niveles seguros de residuos de pesticidas en cultivos frescos. Estados Unidos La Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos (U.S. Food and Drug Administration o FDA) garantiza el acatamiento de estas normas al inspeccionar los productos antes de su envío y en los mercados.
Los pesticidas se someten a cuidadosas pruebas en condiciones controladas de laboratorio. Las pruebas de laboratorio incluyen estudios a corto y largo plazo para determinar los efectos de los pesticidas en la salud humana. El gobierno federal determina las normas de uso de los pesticidas con base al resultado de éste y otros estudios.
El beneficio más obvio del uso de agroquímicos es el bajo costo y la abundante disponibilidad de alimentos. Los pesticidas han controlado la propagación de las enfermedades de las plantas, los roedores y los insectos que podrían devastar las cosechas en estados enteros. Como resultado, las cosechas abundantes son una parte normal de nuestra calidad de vida actual.
Nuevos sistemas de control de plagas
Un ejemplo de los nuevos sistemas de control de plagas de la industria es un programa de confusión con feromonas utilizado para controlar a la palomilla de la manzana (codling moth). El programa dificulta que el macho de la especie localice a la palomilla de la manzana hembra. Pequeños paquetes amarrados a los árboles emiten feromonas a muy bajos niveles que no se impregnan en la fruta o el árbol.
En 1995 el programa de confusión con feromonas se utilizó en 25,000 acres (10,100 hectáreas) de los huertos del estado de Washington y agentes del Servicio de Extensión de la Cooperación de la Washington State University informaron que el programa era muy eficaz y más sano para el medio ambiente que rociar con insecticidas sintéticos.
Huertos orgánicos
Aunque toda la industria de producción de manzanas del estado de Washington ha estado trabajando para reducir el uso de pesticidas, los cultivadores también se han orientado a huertos orgánicos, con lo que el número de acres sembrados con cultivos orgánicos ha crecido de forma dramática en los últimos años.
Las nueve variedades claves del estado y algunas variedades adicionales están disponibles de forma orgánica. Los huertos orgánicos no utilizan productos sintéticos o fabricados por seres humanos. Los materiales de control de plagas utilizados por los cultivadores orgánicos, por lo general, se derivan de extractos de plantas o el fermento de la levadura. Se utilizan métodos naturales para controlar plagas, lo que incluye el uso de depredadores comunes y sistemas para cebar y atrapar a las plagas.
Además, las manzanas orgánicas certificadas sólo pueden procesarse en equipo que utilice bandas, cepillos y agua especialmente purificados y preparados para manejar fruta orgánica. Ya sea empleando nuevos métodos como el programa de confusión con feromonas o mediante huertos orgánicos, los cultivadores de manzanas del estado de Washington continúan reduciendo o eliminando el uso de agroquímicos para el control de plagas.